lunes, 15 de junio de 2009

Citas de la novela

De repente, el nudo de su garganta se deshizo y por alguna rázon, se transformó en lágrimas ue acudieron a sus ojos.

La había echado de menos muy a meenudo. Muchísimo. Su suave sonrisa, la luz en sus ojos, todos los momentos que habían pasado juntos... todo aquello había acudido a su memoria una y otra vez..

Y el caso era que tenía muchísimas cosas que decirle.
Podrßia contarle cómo había hablado con ella en sus noches a solas, podría decirle que su bloc de dibujo estaba lleno de bocetos de ella, de su rostro, de sus grandes ojos castanos, que lo habían contemplado tantass noches desde las estrellas; podría confesarle que había escuchado su voz en el viento a veces, que la había recordado en todos y cada uno de los lugares hermosos que había visitado.... que la había echado de menos, intensa, dolorosa y desesperadamente.

No había vuelto a enamorarse. Dolía demasiado.
Se preguntó, sin embargo, si aquella muralla estaba hecha a prueba d Jack. Procuró no pensar en elllo. Había pasado demasiado tiempo; si él jabía sentido algo por ella, seguramente ya lo habría olvidado. Y Victoria no pensaba tropezar dos veces con la misma piedra.

Los dos se echarón a reír. Por un momento, la distancia que los separaba ya no pareció tan grande.

Pero para él soy solo una amiga, se recordó a sí misma, por enésima vez.
Para no tropezar dos veces con la misma piedra.

No era importante. Nada era importante, comparado con ellos dos.

No era el mejor momento para hablarle de lo que sentía por ella porque, entre otras cosas, tampoco estaba seguro de tenerlo claro.
Ni estaba preparado para leer el rechazo en los ojos de ella.

-De qué quieres hablar?
La respuesta la confundió, sin embargo:
-De ti.
Los ojos azules de Kirtash se clavaron en los suyos, y Victoria se estremeció.
-No lo entiendo- murmuró-. Qué quieres de mí?
-No estoy seguro- confesó él-. Tal vez entenderte, tal vez conocerte. Tal vez... no volver a verte. Estoy tratando de averiguarlo.
-Pero, por qué?- sintió que no encontraba las palabras adecuadas; llevaba anos temiendo a aquel chico, temblando ante la sola mención de su nombr, y allí estaban los dos, hablando como si nada hubiera sucedido; era demasiado surrealista-. Por qué te tomas tantas molestias? Por qué soy tan importante para ti?

Pag 358, 3776-379,

Y tenía la seguridad de que, aunque estuviese cayendo al abismo, Jacl estaría abajo para recogerla.

No la echarás de menos. No tanto como piensas.

-No quiero vivir en un mundo en el que no exista Jack.

Estaba empezando a asumir que estaba enamorada de dos personas a la vez. Suspiró. Bien, lo aceptaba, podría vivir coon eso.
El problema era que aquellas dos personas querían matarse el uno al otro.

Si ella misma se paraban a pensarlo, comprendía que todo aquello no era más que una gran locura.

Sabes lo que veo en tus ojos, Victoria? Veo... algo hermoso. Como una estrella iluminando la noche. Hay algo en ti que brilla con luz propia,algo que te hace diferente a todas las demás. Y lo veo tan claro ue no me explico cómo hay gente que no se da cuenta.

-Hay algo que puedes darme y que me hará muy feliz-dijo en voz baja.
-El qué?
Ella se sonrijó un poco, pero no bajó la mirada cuando le pidió:
-Regálame un beso.

He oído cosas sobre ti. Cosas que no me han gustado nada pero que, por otro lado, sé qie son ciertas.

-Tal vez. Pero tiene un punto débil.
-De veras? Y cuál es ese punto débil?
Kirtash esbozó una fría sonrisa.
-Yo-dijo solamente.

Era como si, de repente, el sol, la luna y todas las estrellas hubieran sido arrancados del cielo, sumiendo su mundo en la más absoluta oscuridad.

Lo único que puedo pensar ahora es que quiero verla otra vez, quiero ver su sonrisa y esos ojos increíbles que tiene, quiero... abrazarla de nuevo... y no dejarla marchar, nunca más.

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